Médico del Hospital Carrión cuenta dramático testimonio

«Hijo, es tan duro llegar a casa y rechazarte, no quiero abrazarte y no quiero ni un beso tuyo y ni siquiera me toques. Discúlpame, amor, por ser médico, discúlpame porque no puedo renunciar como tanto me pides. Saldremos de esto te lo prometo, y cuando termine te daré el abrazo y el beso más grande del mundo y te llevaré a comer tu pollito a la brasa que tanto te gusta. Mientras tanto, mi vida, mamá tiene que trabajar por la salud de nuestra población; sé que estarás orgulloso de mi, de cuánto haya aportado con un granito de arena para salir de esto».

Es el testimonio escrito por Patricia Munive Sánchez, médico emergencista del Hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo, quien atiende los casos de pacientes con Covid-19, y madre de un hijo de 11 años, a quien escribió a través de una de sus cuentas de redes sociales de su vocación médica, de la responsabilidad de atender a pacientes con coronavirus, y de lo duro que es para ella mantenerse distante de él, por el evidente riesgo.

Munive Sánchez puso en evidencia el drama que viven decenas de médicos, enfermeras y personal asistencial a nivel nacional para atender los casos de coronavirus, que hasta hoy afecta a 416 personas, por los riesgos que corren de ser contagiados y del temor natural que tienen.

La profesional hizo un llamado a la población que permanece en sus viviendas. «A ustedes amigos, que tienen la oportunidad de quedarse en casa y estar junto a sus familiares, aprovechen para abrazarlos y besarlos mucho».

Sabido es que, mientras todos permanecen en sus viviendas, guardando la cuarentena, ellos deben salir hacia los hospitales y hacia las viviendas donde se reporten pacientes con sintomatología del covid-19. Gracias, soldados de la salud.