La crisis energética golpea con fuerza el corazón de la Incontrastable. Mientras las amas de casa en Chilca y El Tambo ven con indignación cómo el balón de gas doméstico ya supera los S/ 50 y los transportistas se ven obligados a incrementar los pasajes por el desabastecimiento, surge una voz de alerta desde la arena política.
Carlos Quispe Ledesma, candidato a diputado por Perú Libre con el número 3, sostiene que la situación actual es el resultado de un modelo capitalista que entrega nuestros recursos a precio de remate.
Para Quispe Ledesma, la solución no es un subsidio temporal, sino un cambio estructural. «Recuperar el gas es clave para el Perú», afirma con contundencia, señalando que la actual concesión de Camisea representa una «estafa económica» contra el Estado. Según el candidato, el consocio Camisea adquiere el recurso a 0.54 USD el millar de pies cúbicos para revenderlo en el extranjero hasta por 14 USD, dejando migajas al tesoro nacional.
MOTOR DE LA EDUCACIÓN. La propuesta de Perú Libre es clara: renegociar el reparto de utilidades para que el 70% de las ganancias sean para el Estado y el 30% para la empresa privada. De no aceptarse estas condiciones, el partido plantea la nacionalización de este recurso estratégico.
«Con los 23,000 millones de USD que deberíamos recibir anualmente, pondremos en marcha el proyecto ‘Gas de Camisea pan para la Educación'», explica el candidato del lápiz. Este fondo permitiría cuadruplicar el presupuesto educativo, mejorando infraestructura, equipamiento y sueldos para el magisterio nacional, transformando el gas en el combustible del desarrollo intelectual del país.
JUSTICIA PARA LA REGIÓN. Quispe Ledesma critica que, a pesar de que la riqueza se genera en nuestro país, regiones como Cuzco , Junín y otros siguen pagando los precios más altos del continente debido al centralismo y al secretismo de los contratos vigentes. «No podemos permitir que el gas de todos los peruanos sea el negocio de unos pocos mientras el pueblo de Huancayo sufre por el alza del costo de vida. Con el número 3, nuestra prioridad es devolverle la soberanía energética a la familia peruana», sentenció.










