Valeria Liz Ponce Rosales, se hizo conocida como la regidora más joven de La Oroya en diciembre del 2025, apenas cinco meses después presentaron un pedido de vacancia en su contra por faltas consecutivas a las sesiones del Concejo Municipal. Enterada de esa solicitud, se le ocurrió renunciar a su cargo, pese a ser irrenunciable.
El 23 de diciembre del 2025, Valeria Ponce, fue juramentada como regidora de la Municipalidad Provincial de Yauli-La Oroya en reemplazo de la vacada Zulema Pérez Capcha; sin embargo, su participación como autoridad edil estuvo marcada por faltas permanentes a las sesiones de Concejo, hecho que se hizo mucho más visible durante el último mes.
Ante ello, el último 26 de mayo el ciudadano Nazario Flores Castro presentó un pedido de vacancia contra Valeria Ponce invocando el inciso 7 del artículo 22 de la Ley Orgánica de Municipalidades referida a inconcurrencia injustificada a tres sesiones ordinarias consecutivas o seis no consecutivas durante tres meses.

El ciudadano presentó copias del libro de sesiones ordinarias del Concejo Municipal para acreditar las faltas de la referida concejal, de quien además afirma que no concurre a sesiones de comisiones ni realiza trabajos de fiscalización. Por el contrario hare referencia a que la población de La Oroya «rechaza a autoridades foráneas y prepotentes».
RENUNCIA. Enterada del pedido de vacancia en su contra, Valeria Ponce presentó este 27 de mayo una carta dirigida al alcalde provincial Edson Crisóstomo y al Concejo Municipal donde «renuncia al cargo de regidora».

«Me encuentro residiendo en la ciudad de Lima, donde se me han presentado nuevas oportunidades profesionales y de formación académica que requieren mi presencia y dedicación constante», señala el documento donde precisa que eso le impiden seguir ejerciendo el cargo.
El artículo 122 de la Ley Orgánica de Municipalidades señala textualmente que el mandato de los alcaldes y regidores es irrenunciable.










