La historia oficial de la Campaña de la Breña y del enfrentamiento contra el ejército chileno en el valle del Mantaro se ha contado, por décadas, desde la comodidad de los despachos de élite y bajo la sombra imponente de la estatua de un solo héroe. Sin embargo, el reciente libro del sociólogo e investigador Jhonatan Salazar Fernández, titulado “Concepción en armas” (2026) y editado por el sello huancaíno Lliu Yawar, sacude este molde tradicional para devolverle el protagonismo a la gente común, a los campesinos y a los rincones invisibilizados por la historiografía tradicional.
Lejos de planificarse como un proyecto cerrado desde un escritorio, «Concepción en armas» nació de forma casi casual durante las indagaciones de campo de Salazar. Mientras investigaba la vinculación de los sectores populares en la guerra en el centro poblado de Lastay (distrito de Quichuay), el autor descubrió que la memoria oral de los pobladores más ancianos albergaba datos cruciales que nunca habían pisado las páginas de los libros de texto. Testimonios sobre los preparativos, las reuniones y la chispa que encendió el ataque en Concepción corrían el riesgo de perderse para siempre en el olvido generacional de no haber sido grabados y rescatados a tiempo.

Al atar cabos, Salazar comprendió que el fenómeno no se limitaba a un hecho aislado, sino a un engranaje masivo impulsado por las comunidades indígenas —antiguas denominaciones de las actuales comunidades campesinas— que veían al invasor como una amenaza directa a sus recursos, sus familias y su territorio. De este vasto archivo y de la revisión de documentos tanto públicos como inéditos, surgió la necesidad imperiosa de publicar una obra que dejara hablar a los propios actores de la época.
“Concepción en armas” se consolida, en esta primera etapa, como un valioso compendio documental y testimonial. Lejos de caer en el patriotismo superficial o en los discursos «patrioteros» que buscan únicamente demonizar al oponente o sacralizar a los líderes, el libro adopta una valiente postura binaria y conciliadora. Entre sus páginas conviven textos, cartas y comunicaciones redactadas tanto por peruanos como por chilenos.
Para el autor, era fundamental romper con el sesgo de una sola mirada para permitir que los lectores contemporáneos juzguen y comprendan la complejidad emotiva, política y militar del conflicto a partir de las fuentes directas. Asimismo, la obra reivindica a figuras claves que la historia centralista relegó a notas al pie, tales como Luis Salazar —alcalde de Concepción en aquel entonces— y, sobre todo, a Ambrosio Salazar, oriundo de Quichuay, quien lideró tácticamente el ataque en Sierra Lumí y coordinó el contingente que marchó desde Comas hasta Lastay y Concepción para golpear al ejército chileno los días 9 y 10 de julio de 1882.
Este volumen no representa el final de la ruta, sino el cimiento de una investigación más amplia que Salazar viene estructurando. “Concepción en armas” cumple una doble función vital: por un lado, rescata del polvo de los archivos y de la memoria oral el material bruto que los historiadores tradicionales ignoraron; por el otro, entrega a las nuevas generaciones un espejo donde mirarse sin idealizaciones vacías. Con este texto, el autor demuestra que conocer la microhistoria local no es solo un ejercicio de nostalgia, sino la llave maestra para entender nuestro presente y forjar una ciudadanía con verdadera identidad.
Cabe mencionar que el historiador Salazar Fernández publicó además: «Yauyos bicentenario. Fuentes documentales para el estudio de la independencia del Perú» (2024); «La rebelión yauyina: Guerrillas y Correspondencias por la Independencia del Perú, 1820-1822» (2021), y «Cien años de Huancaya, Yauyos y el Perú» (2017).
















