Lo que comenzó como una caída de siete metros desde el puente ferroviario Chanchas, el pasado 21 de agosto de 2025, se ha convertido hoy en el testimonio de vida más impactante de la región Junín. La pequeña A.P.M., de apenas 3 años, ha logrado una recuperación del 95 % de sus facultades, desafiando un diagnóstico médico inicial que la sentenciaba a una muerte casi segura.
Tras el accidente, la menor ingresó al Hospital Regional «El Carmen» con un Traumatismo Encéfalo Craneano (TEC) severo y sangrado cerebral. El panorama era desolador: los médicos estimaban una mortalidad del 90 %. Sin embargo, el equipo liderado por el neurocirujano Elvis Rojas Romero no aceptó ese destino.
La niña fue sometida a una verdadera maratón de supervivencia que incluyó cinco cirugías de alta complejidad: tres en el hospital huancaíno y dos adicionales en el Hospital María Auxiliadora de Lima, donde el Dr. Rojas continuó el monitoreo directo de la paciente.
Hoy, la evolución de A.P.M. es calificada como «prodigiosa». Ha recuperado casi la totalidad de sus capacidades motoras y cognitivas, volviendo a ser la alegría de su madre la señora Gabriela Machuca.
«¡Es un milagro!, gracias a Dios y al Dr. Elvis Rojas, mi hija se mejora notoriamente, ya puede caminar, ya puede hablar, incluso ver, estoy muy contenta y agradecida» comento entre lágrimas la madre de la menor.
«Para eso precisamente decidí ser médico: para ayudar a los más vulnerables», señala con humildad el Dr. Rojas Romero, quien se ha convertido en una figura de esperanza para la familia.

Pese al éxito de este caso, la travesía de A.P.M. puso en evidencia las carencias del sistema de salud en el centro del país. El traslado a Lima fue una carrera contra el reloj que pudo evitarse si la región contara con la infraestructura adecuada.
Ante esto, el Dr. Elvis Rojas Romero enfatizó la necesidad impostergable de gestionar la construcción de un Instituto Macro Regional de Salud del Niño.

«Es fundamental contar con un hospital especializado en nuestra región que brinde atención integral con subespecialistas de alto nivel, tanto nacionales como extranjeros. Los niños de Junín y de toda la macro región no deberían tener que viajar cientos de kilómetros para recibir una atención que decida entre la vida y la muerte», recalcó el especialista.
Actualmente, mientras la pequeña continúa con sus terapias de rehabilitación ambulatoria, el caso de A.P.M. queda como un hito de la medicina peruana y como el motor de una demanda social clara: que el derecho a la salud de calidad esté al alcance de todos los niños del interior del país.










