Ocho inscripciones del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) podrían ser excluidas del proceso de formalización tras las inspecciones realizadas en la microcuenca del río Yuracyacu, escenario de la mortandad masiva de truchas registrada a fines de abril y que generó preocupación por una presunta contaminación ambiental.
La directora regional de Energía y Minas de Junín (DREM), Diana Conde Montoya, informó que los ocho registros observados no presentaban actividad minera reciente en los puntos supervisados, motivo por el cual los informes fueron remitidos a la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas para que evalúe el inicio del procedimiento de exclusión.
Las acciones de fiscalización se desarrollaron luego de la emergencia ocurrida durante la madrugada del 27 de abril, cuando productores acuícolas reportaron la muerte de gran cantidad de truchas en la cuenca del Yuracyacu.
Tras ello, la sede regional realizó medidas de control y como parte de ese proceso, inspeccionó las 17 inscripciones REINFO identificadas en la microcuenca para verificar operaciones activas, posibles vertimientos y el cumplimiento de obligaciones ambientales y de seguridad.
Los resultados también revelaron seis operaciones mineras en actividad que presentan observaciones relacionadas con manejo ambiental, documentación técnica y condiciones de seguridad y salud ocupacional. Sus responsables deberán corregir las deficiencias detectadas o afrontar procedimientos sancionadores.
Asimismo, dos actividades de beneficio minero fueron paralizadas temporalmente debido a la ausencia de componentes ambientales considerados esenciales para su funcionamiento. En paralelo, se verificó la suspensión de una inscripción REINFO correspondiente a la empresa Oro Negro Compañía Minera SAC.
Según la DREM, la información obtenida durante las supervisiones fue puesta a disposición de las entidades competentes que investigan las causas de la afectación ambiental. En la microcuenca existen 45 derechos mineros entre concesiones, solicitudes y registros en proceso de extinción, aunque ninguno cuenta con autorización de inicio o reinicio de actividades de explotación.
Según indicó, además, ninguna de estas concesiones se encuentran en fase de explotación dentro del áreas de Conservación Natural Huaytapalllana.










