El dolor y la tristeza marcaron el último adiós a tres de las cinco víctimas que dejó el sismo de magnitud 5.1 ocurrido el pasado sábado 18 de julio. En el cementerio de Chongos Bajo fueron sepultados los restos de Marino Barreto Munive (72) y su esposa Adela Nestares Muñico (73), quienes fallecieron juntos al quedar atrapados bajo los escombros de la vivienda que construyeron durante toda una vida. Sus familiares y vecinos los acompañaron entre lágrimas, en una despedida que reflejó el sufrimiento de todo un pueblo.
Al sepelio asistieron decenas de pobladores que también resultaron afectados por el terremoto. Muchos perdieron sus casas, animales menores, muebles y pertenencias luego de que 48 viviendas colapsaran por la fuerza del movimiento telúrico. El dolor por las vidas perdidas se mezcla con la incertidumbre de quienes hoy no tienen un lugar donde vivir.

Las labores de remoción de escombros continúan mientras la ayuda humanitaria sigue llegando desde diferentes lugares del país. Sin embargo, decenas de familias permanecen en las pocas carpas instaladas en la zona. Adultos mayores, niños y madres de familia enfrentan las bajas temperaturas, e incluso dos familias deben compartir un mismo refugio temporal.
Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno declaró en estado de emergencia los distritos de Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Huacrapuquio y Viques. En señal de duelo, el Gobierno Regional de Junín suspendió las actividades por Fiestas Patrias, decisión que también adoptó la Municipalidad Provincial de Huancayo al cancelar el pasacalle y el concurso del Santiago y Santiguito Wanka.










