En un encendido discurso durante la presentación de la plancha presidencial de Perú Libre en la selva central, el candidato a diputado con el número 3, Carlos Quispe Ledesma, lanzó una artillería de críticas contra la actual gestión regional y el sistema de salud local. El aspirante parlamentario, quien se autodefinió como un «soldado leal a la causa» de Perú Libre, centró su indignación en el estado del Hospital Damarini.
«Me doy con la sorpresa de que no hay medicamentos, no hay especialistas, no hay tomógrafo” denunció el candidato, señalando que la población no puede seguir «muriendo haciendo colas» por la falta de atención básica
Escándalo por ambulancia: Sin embargo, el punto más crítico de su denuncia fue contra el gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas. Quispe reveló que las ambulancias del hospital no funcionan. “Una ambulancia entregada en octubre del año pasado nunca funciono”, fustigó el candidato, cuestionando duramente la labor de los consejeros regionales que deberían fiscalizar estas adquisiciones.
Ataque al modelo económico Fiel al estilo del «partido del lápiz», el candidato vinculó estas deficiencias con la Constitución de 1993, afirmando que el modelo económico actual solo ha traído «hospitales sin médicos y escuelas cayéndose a pedazos». Arremetió también contra lo que llamó la «derecha bruta y achorada» y los «caviares», asegurando que su partido no es de «medias tintas».
Finalmente, reafirmó su lealtad absoluta al partido político Perú Libre. Concluyó asegurando que su lucha no es por un cargo, sino por «cambiar la historia» y prometió impulsar que se destine el 10% del presupuesto nacional para educación.










