Fiscal de la Nación se reunió con familiares de desaparecidos en paro asháninka

La llegada de la fiscal de la Nación, Patricia Benavides, a la sede del Ministerio Público en Satipo tomó por sorpresa a toda la región Junín; sin embargo, pese a ello los familiares de las cuatro personas desaparecidas durante el paro asháninka en abril lo esperaron para dialogar con ella, un día después de la liberación de los detenidos por este tema.

La reunión se desarrolló en la sede de la fiscalía en Satipo, luego de varias horas en que los familiares de José Valdivia Andamayo (32), Brandom Cruz Rojas (19), Adrián Asunción Ramírez Fernández (51) y Erick Cabrera Cáceres (43) permanecieron en las afueras del local, inclusive con pancartas y arengas exigiendo ser escuchados.

La fiscal de la Nación sostuvo una reunión de trabajo en Selva Central.

La molestia de los acongojados parientes se debió principalmente a que la noche de este lunes 11 de setiembre, la Fiscalía en Satipo dejó en libertad al presidente de la Central Asháninka de Río Tambo (CART), Fabián Antúnez Camacho, quien permaneció detenido durante siete días. Según afirman, se habría tratado de un error fiscal lo que trajo como consecuencia su puesta en libertad, ya que habrían tenido suficientes medios probatorios para dictar nueve meses de prisión preventiva en su contra.

A pesar del pedido, solo uno de los familiares fue autorizado para ingresar y exponer el caso a la máxima representante del Ministerio Público, acompañado de uno de los abogados que los asesora. Los detalles de la conversación no fue revelado.

LLEGADA. Sin embargo, el arribo de Patricia Benavides, no fue precisamente para reunirse con los desesperados familiares de los desaparecidos, sino fue una visita de trabajo al Distrito Fiscal Selva Central donde verificó la labor de los fiscales, personal administrativo y forense a fin de optimizar las acciones de prevención y persecución del delito en la zona.

Llegada de fiscal de la Nación movilizó a gran cantidad de miembros de la Policía.

Su llegada movilizó a gran cantidad de personal de la Policía Nacional, que se apostó en las afueras de la sede fiscal. Más temprano llegó en un vuelo chárter al aeropuerto de Mazamari y desde allí se trasladó hacia Satipo.