Con la llegada de la primavera y la celebración del mes de la juventud, las letras se convierten en el espejo más fiel de nuestras emociones. Conversar sobre el oficio literario de la escritora pasqueña Jenny Cáceres Soto (Cerro de Pasco, 1980) es adentrarse en un territorio donde la pedagogía y la sensibilidad artística se dan la mano.
A través de sus propias reflexiones, la autora nos revela que su incursión en la literatura juvenil no nació de una moda, sino de la necesidad de rescatar vivencias de su adolescencia y de conectar con las inquietudes de las nuevas generaciones.
Para Cáceres Soto, la literatura cumple un rol fundamental más allá del mero entretenimiento. Al reflexionar sobre la capacidad aleccionadora de los libros, señala con convicción que la lectura invita a mirar la vida desde otras perspectivas, despertando la sensibilidad sin necesidad de dar lecciones rígidas.
Desde su perspectiva docente y su cercanía con las aulas de secundaria, le preocupa profundamente el mundo emocional de los jóvenes, especialmente en una época marcada por la inmediatez digital.

En su próxima novela, «El amor no espera», la autora abordará estas problemáticas contemporáneas —como la psicología oscura y las dinámicas afectivas complejas— situando los hechos en los entrañables parques de Cerro de Pasco, demostrando que su tierra natal siempre está presente en su obra.
El pulso de sus creaciones literarias recorre senderos muy diversos. Su conocida trilogía “Mi amada Mía” constituye un profundo viaje por el amor juvenil y la superación del dolor. Si en la primera parte se explora la pureza del primer amor, y en «Mi amada Mía. En un eterno invierno» (2022) la narrativa se sumerge en el «invierno del alma» y la soledad tras la pérdida, es en «Mi amada Mía, el amor a través del tiempo» (2023) donde la historia alcanza su madurez. Para la autora, esta entrega representa la «primavera del alma», planteando que los vínculos verdaderos trascienden la ausencia física y se convierten en una energía que viaja a través del tiempo y la memoria.
Asimismo, la sensibilidad de Cáceres Soto se extiende hacia la empatía con los animales. A través de «Shiro, el diario de una gatita carey» (2024), concebida junto a su hija en un momento de duelo, nos regala la perspectiva de una observadora silenciosa. Sobre esta obra, la escritora destaca que los lectores encuentran múltiples mensajes: desde la lealtad hasta la aceptación de la tristeza, recordando que el amor más sencillo es capaz de sanar un hogar. Frente a la pregunta de si el amor puede salvar el mundo, su respuesta es clara: cree firmemente en ello, no como un acto mágico, sino a través de las acciones cotidianas de respeto, empatía y perdón.
En este mes dedicado a los jóvenes y al florecimiento de la vida, acercarse a la obra de Jenny Cáceres Soto —reconocida por su valioso aporte cultural en la región y el país— nos invita a detener el paso, mirar hacia nuestro interior y comprender que, incluso bajo el invierno más denso, el arte y el afecto siempre nos abren camino hacia la primavera.
Cáceres Soto, con la exposición de sus obras, viene participando en la decimocuarta Feria del Libro de Pasco que se inició el pasado 24 de setiembre y se extenderá hasta el 26, en los ambientes de la plaza Daniel Alcides Carrión de la ciudad de Cerro de Pasco.
















