El Ministerio Público restituyó este miércoles los restos de diez comuneros de Paccha, desaparecidos el 27 de febrero de 1992, durante una ceremonia realizada en la Catedral de Huancayo. Sus familiares recibieron los restos óseos, osamentas y actas de defunción para que 34 años depués reciban cristiana sepultura.
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La ceremonia reunió a familiares de las víctimas, representantes del Ministerio Público, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, especialistas forenses y otras instituciones que participaron en la búsqueda e identificación. Tras la entrega, los féretros fueron trasladados por la Plaza Constitución para luego continuar su recorrido hacia la comunidad de Paccha, en el distrito de El Tambo.
Denis Zanabria Ubaldo, representante de los familiares, recordó a las víctimas y rechazó las acusaciones de terrorismo que, según señaló, marcaron durante años la historia de los comuneros y sus familias. “No eran terroristas, eran campesinos”, afirmó.
Zanabria recordó especialmente a su hermano Jesús Ángel Zanabria Ubaldo, quien tenía 16 años cuando desapareció. Según relató, cumplía una tarea comunal relacionada con la posesión de tierras cuando fue detenido por ronderos de Concepción. También pidió que las investigaciones continúen hasta determinar a los responsables de la desaparición y muerte de los comuneros.
El fiscal provincial Johel Jenner Chamorro Macukachi confirmó que la restitución de los restos no significa el cierre de la investigación penal.
El fiscal indicó además que, de acuerdo con la hipótesis que es materia de investigación, “presuntamente habrían intervenido las fuerzas del orden”. Precisó que el Ministerio Público deberá establecer quiénes fueron los responsables.
La ubicación de la fosa fue determinada años atrás, pero la recuperación de los restos requirió un complejo trabajo debido a que se encontraba a más de 20 metros de profundidad.
La identificación de los diez comuneros fue posible mediante pruebas de ADN realizadas con apoyo de especialistas y del laboratorio de biología molecular de Ayacucho. Entre las víctimas se encontraban tres menores de edad: Ángel Percy Barja Gaspar, de 14 años; Gumercindo Graciano Ubaldo Zanabria, de 16; y Jesús Ángel Zanabria Ubaldo, también de 16 años.
Los otros siete fueron identificados como José Núñez Hualpa, Fredy Atilio Gaspar Ríos, Herminio Leoncio Barja Ríos, Apolonio Perfecto Lazo Rudas, César Sánchez Castro, Julio Ernesto Salomé Bravo y Jesús Pomahuali Salomé. Sus familiares podrán finalmente darles sepultura, 34 años después de su desaparición.
















