l testimonio de otro sobreviviente de la intervención militar ocurrida en Colcabamba (Huancavelica) vuelve a poner en entredicho la versión oficial del Ejército sobre lo sucedido la madrugada del 25 de abril. Jhonatan Águila Quispe, de 24 años, aseguró que los jóvenes que viajaban en la camioneta no portaban armas ni drogas y, por el contrario, denunció que los soldados habrían alterado la escena.
En declaraciones al programa Punto Final, Águila relató que regresaban de un encuentro deportivo cuando fueron interceptados. Según su versión, los militares abrieron fuego directamente contra el vehículo, apuntando primero al conductor, Nilson Montenegro. “Dispararon a matar”, afirmó, señalando que, tras el primer impacto, la camioneta avanzó sin control hasta quedar atascada en una trocha.
El sobreviviente sostuvo que los disparos continuaron contra los demás ocupantes. “Hasta ese momento todos los demás estaban vivos. Si hubieran parado ahí, solo el chofer hubiera fallecido”, narró. Águila, quien actualmente se recupera en Huancayo, presenta heridas de bala y secuelas físicas, mientras intenta retomar sus estudios para convertirse en enfermero.
Un proyectil que le rozó la cabeza terminó salvándole la vida. Debido al sangrado, decidió fingir su muerte para evitar nuevos disparos. En ese momento -según su testimonio- escuchó a los militares decir que no había nada en la camioneta. Incluso, aseguró que un oficial ordenó traer casquillos de bala para simular un enfrentamiento armado, tal como fue la versión inicial difundida por el Comando Especial VRAEM.

Asimismo, reveló que los ocho efectivos involucrados no vestían uniforme militar, sino pasamontañas, pantalones negros y botas, lo que inicialmente hizo pensar a las víctimas que se trataba de un asalto perpetrado por presuntos terroristas. La sospecha se disipó cuando uno de ellos se dirigió a otro como “mi sub”.
Tras las pericias realizadas, los militares implicados vienen siendo procesados por el presunto delito de homicidio calificado. El caso continúa bajo investigación y ha generado cuestionamientos sobre el accionar de las fuerzas del orden en zonas de emergencia.










