Un total de 108,653 viviendas ubicadas en zonas con riesgo elevado de movimientos de masa y 312,115 viviendas en áreas con riesgo elevado de inundaciones se encuentran expuestas en Junín ante las lluvias previstas entre enero y marzo de 2026, según estimaciones del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), analizadas por ComexPerú.
En términos poblacionales, las estimaciones oficiales indican que 224,586 personas estarían expuestas a movimientos de masa (como huaicos y deslizamientos) y 915,866 personas a inundaciones, considerando centros poblados clasificados con niveles alto o muy alto de peligrosidad.
En este contexto, “aunque no se anticipan condiciones climáticas extraordinarias, la magnitud de viviendas y personas en riesgo en regiones como Junín confirma la necesidad de mantener una planificación rigurosa y de reforzar las medidas de reducción de vulnerabilidad, especialmente en zonas con alta exposición a movimientos de masa e inundaciones”, señaló Daniel Najarro, analista senior de estudios económicos de ComexPerú.
EJECUCIÓN PRESUPUESTAL 2025. Según información del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), analizada por ComexPerú, en 2025 Junín contó con un presupuesto de aproximadamente S/ 92 millones para el Programa Presupuestal 0068 “Reducción de la vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres”. Al cierre del ejercicio, se ejecutaron alrededor de S/ 53 millones, lo que solo representó el 57.9% del total asignado.

La mayor parte de estos recursos fue gestionada por los gobiernos subnacionales. En 2025, el gobierno regional y los gobiernos locales de Junín concentraron cerca de S/ 80.9 millones, equivalentes al 87.9% del presupuesto regional del programa. Este nivel de gobierno ejecutó aproximadamente S/ 43 millones, lo que supone una ejecución del 52.6% de los recursos a su cargo.
Del monto efectivamente ejecutado por los gobiernos subnacionales, alrededor de S/ 18.8 millones (equivalentes al 44.1% de cada sol ejecutado) se destinaron a inversión en obras de prevención, mientras que la amplia mayoría correspondió a gasto corriente vinculado a acciones de gestión y atención de emergencias, de acuerdo con la clasificación presupuestal del programa.










