Nuevas evidencias periciales vuelven a cuestionar la versión oficial del Ejército sobre la intervención ocurrida la madrugada del 25 de abril en Colcabamba, Huancavelica. Esta vez, el resultado de un examen practicado a uno de los sobrevivientes refuerza la hipótesis de que no existió traslado de sustancias ilícitas, como se sostuvo inicialmente.
Se trata del Informe Pericial N° 9036/2026, que concluye que la prueba de sarro ungueal realizada a Ricardo Jiampier Acuña Quispe arrojó resultado negativo para adherencias de drogas ilícitas en ambas manos, descartando la presencia de estupefacientes. El análisis fue efectuado el 26 de abril, es decir, apenas un día después de los hechos.
La pericia estuvo a cargo del mayor PNP Alberto Tupac Yupanqui Espejo, especialista químico farmacéutico, quien aplicó el método experimental de sarro ungueal mediante técnica químico-colorimétrica. El resultado, según el documento, no evidenció rastros compatibles con manipulación de drogas.
El testimonio de Acuña Quispe también añade elementos clave. Según relató, al iniciarse los disparos contra la camioneta en la que viajaba junto a otros siete jóvenes, logró saltar del vehículo y huir hacia la zona del río. Permaneció oculto durante varias horas hasta que decidió entregarse a la patrulla militar.
Sin embargo, aseguró que en ese momento fue presionado para declarar que transportaban estupefacientes. Posteriormente, se retractó y afirmó que dicha versión la dio bajo amenaza de los efectivos que participaron en la intervención.
Como se recuerda, el caso dejó cinco fallecidos, varios de ellos jóvenes deportistas de las localidades de Pocacolpa y Colcabamba. Actualmente, los militares involucrados son investigados por el presunto delito de homicidio, en un proceso que sigue sumando elementos que contradicen la narrativa inicial.
MIRA AQUÍ EL INFORME PERICIAL:










