Después de un largo tiempo sin movilizaciones masivas, miles de maestros de Huancayo volvieron a las calles este jueves en el marco de un paro de 24 horas para exigir la publicación de la ley de pensiones dignas, que plantea incrementar las pensiones de los cesantes y jubilados del magisterio a un monto equivalente al sueldo de un docente del primer nivel de la carrera pública magisterial, es decir, 3,300 soles.
La marcha recorrió las principales arterias del centro de la ciudad y culminó con un plantón frente a la sede del Gobierno Regional de Junín. Allí fueron recibidos por el gobernador Zósimo Cárdenas Muje, quien estuvo acompañado de la gerente regional de Desarrollo Social, Lizzeth Ruiz, y de la directora regional de Educación, Silvia Astete. Las autoridades expresaron su respaldo a la demanda del magisterio y coincidieron en la urgencia de una reforma previsional justa.

El representante del Movimiento Autónomo de Cesantes y Pensionistas (MACEP), Crispín Chamorro, recordó que la ley fue aprobada por el Congreso, pero el Ejecutivo -entonces encabezado por Dina Boluarte- la observó y devolvió al Parlamento. Ahora, señaló, corresponde al Congreso promulgarla por insistencia, atendiendo el clamor de miles de docentes que hoy sobreviven con pensiones miserables.
Chamorro advirtió que el próximo 5 de noviembre se realizará en Lima la décima jornada nacional de lucha, donde se evaluará el inicio de una huelga indefinida si el Legislativo no aprueba la norma. “Después de décadas de servicio, no es justo que nuestros maestros jubilados vivan con 500 o 600 soles. Pedimos una pensión digna, no un favor”, sentenció el dirigente.











