Tiempos para consolidar lo avanzado

En las últimas décadas, el Perú ha registrado importantes avances económicos, en gran medida de la mano de su integración al mundo. Este proceso ha permitido que el país se posicione como un actor relevante en el comercio internacional de productos como los arándanos, el cobre o la harina de pescado. A ello se suma que el Perú continúa siendo un destino atractivo para la inversión privada, tanto nacional como extranjera, que llega desde distintos países.

Este desempeño también ha estado acompañado por avances institucionales desde el sector público, con entidades que promueven la inversión, el comercio exterior y el desarrollo productivo. Si bien los desafíos siguen siendo significativos, estos progresos se reflejan en distintas regiones del país. Junín es un ejemplo de ello.

En el ámbito exportador, los envíos al exterior procedentes del departamento casi alcanzaron los US$ 5,000 millones y llegaron a más de 60 países en 2025. Entre sus principales productos exportados destacan los minerales de cobre, que se dirigen a grandes economías como China. A ello se suman productos agrícolas como cacao, café, jengibre y piña deshidratada, que hoy se consumen en mercados exigentes como EE. UU., Alemania, Países Bajos e Italia. Un esfuerzo de empresas exportadoras que han apostado por llevar al mundo productos originarios de Junín.

La inversión privada también continúa desempeñando un rol crucial en el dinamismo departamental. Este año, la empresa Chinalco Perú informó al Ministerio de Energía y Minas sobre los avances del proyecto de expansión de la unidad minera Toromocho, que permitirá incrementar la capacidad de procesamiento de cobre con una inversión superior a los US$ 700 millones en los próximos tres años. Asimismo, la Compañía Minera Volcán impulsa un proyecto de integración de sus minas Carahuacra y San Cristóbal, con una inversión de más de US$ 241 millones y una vida útil estimada de más de 21 años.

La articulación entre el sector público y el privado también muestra avances. En marzo último, ProInversión, junto al Gobierno Regional de Junín, presentó una cartera de 16 proyectos por más de S/ 841 millones bajo el mecanismo de Obras por Impuestos, orientados a mejorar servicios esenciales como educación, salud y seguridad.

Estos son solo algunos ejemplos de lo avanzado. Sin duda, aún existen brechas y tareas pendientes. Pero desconocer lo logrado significaría retroceder y dejar atrás años de esfuerzos y oportunidades. El desarrollo del país se construye consolidando lo avanzado y fortaleciendo aquello que ya funciona.

Hoy, el Perú y departamentos como Junín necesitan autoridades capaces de mirar el futuro con una visión de desarrollo que valore los avances alcanzados y que permita seguir construyendo sobre ellos.